viernes, 11 de marzo de 2011

Tengo Hambre! (basura)



No son ni las 12 del medio día y tengo un hambre desgarradora, mi terrible sensación se transforma en mal genio, y una extraña tensión en mi cuello se asienta lentamente, mientras yo espero el almuerzo hay alguien junto a mi quejándose por un dolor de cabeza que no desaparece tras haber ingerido algunas pastillas, mientras ella y yo nos quejábamos por nuestros cortos malestares, en Japón un terremoto de 8.9 en la escala Richter, dejando a cientos con mas que un simple dolor de cabeza o hambre en el lejano país, mucho se sabe de la devastación, poca certeza se podrá tener del tamaño de sus consecuencias, aunque suene normal hablar de un terremoto en Japón, no lo es de tsunamis, pues el terremoto lo generó, ni mi hambre cesa, ni las replicas que aun se registran allá, en ese lugar tan lejano.


Escribir sobre nada es algo complicado como puede verse claramente en este escrito, comparar el hambre de uno con un terremoto que termino en tsunami no es para nada ortodoxo, así como tampoco lo es para algún desprevenido lector perder el tiempo en esta corta lectura que refleja claramente que en la cotidianidad de los individuos no pasa en realidad nada aun cuando al otro lado del mundo el mar devora kilómetros de costas, pasa para ellos y nosotros, pasa desapercibida para el resto, a nadie le importa que te importe, solo les importa saber que nada es tan importante como lo que para ellos importa, bonita manera de ver que ser egoísta puede ser la manera mejor de vivir tranquilo.


martes, 1 de marzo de 2011

Sleepwalker...




Yo me acuerdo que antes de que muchas de las cosas que tenía en las manos se rompieran, no me importaban, en realidad derroche más tiempo pisando sobre los escombros que realmente limpiando lo que quedo, aun hoy logro poder encontrar pedazos llenos de polvo de aquello que a veces pareciera que nunca hubiera existido, yo busco entre los pedazos algo que signifique, pero me corto, aunque no sangro las extrañas cicatrices me hacen dar cuenta cuán lejos estoy de dejar de errar.
Yo estoy buscando, pero no se si en la dirección correcta, a veces pareciera que diera resultado pero en otras ocasiones me siento tan desorientado en mi búsqueda que no pareciera ser cierto que ando en búsqueda de algo, últimamente me siento tan solo que hasta mi sombra dejo de acompañarme, mis dedos no escriben hace exactamente un año no escribo nada aquí, no creo que ya nadie lea lo que escribo.
Recuerdo que yo caminaba bajo la lluvia aquella noche, con mis zapatitos húmedos sentía que en realidad me dirigía a constante transitar por la ciudad a un refugio, pasaron las cuadras y mis pobres zapatitos estaban más mojados aun, yo confiado en que se secarían para mañana, no vacilaba en saltar sobre los charcos y me reía, mis pantalones empezaron a humedecerse también y el frio empezó a ser fuerte, pero que me podría pasar si tenía la sombrilla y un sweater y una chaqueta, seguí caminando y en cuanto la música de mi reproductor corría, la realidad se fue, muy lejos, demasiado, encerrado en la fantasía, parecía estar muy bien, falsos pasos sobre el agua que marcaban el inicio de ese naufragio del que milagrosamente hoy he salido a flote, la lluvia cae suavemente esa noche, la luz de las lámparas que artificialmente alumbran las calles brillan como el mas cálido de los soles en el paralelo divagar en el que me había sumergido, solo y sin mi sombra como compañera perdí el sentido de materia, las fronteras eran fáciles de atravesar y nadie hacía eco a mis torpes cantos, que el silencio se llevo, pues nunca salieron de mi boca, mis zapatitos cafés eran un poco más oscuros a causa del agua y ahora las medias enfriaban mis pies y la sangre que por ellos fluía, las botas de mis pantalones también habían oscurecido pasaron de húmedas a mojadas y el agua parecía trepar por ellas hacia arriba, como si la gravedad hubiera perdido su fuerza de atracción hacia la tierra, bajo la sombrilla mi nariz y mejillas se sonrojaron a causa de la brisa que no traía ningún recuerdo, nada familiar en esta noche, mis ojos tocaban la más pobre de las realidades para poder así dejarme ver un sueño que anhelo y que no poseo, parecían las cuadras piedritas que en las que iba saltando de la una a la otra, tan cortas y tan grises como esa cortina de lagrimas internas que al mezclarse con las cenizas de lo que quemo y los pedazos de lo que quiebro conforman mi intrincado mar llamado frustración, mis dedos fríos funcionan como remos, que acarician la basura que se mueve entre cada ola de pensamiento que produzco, mis pestañas en cambio se empezaban a caer, entonces tuve que dejar de dormir mientras daba cada paso, fue cuando vi que recorría esa calle lejos de la avenida principal por la que todo comenzó, y que no me gustaba, otra vez por aquí, me dije, retire la pestaña de mi ojo que lloraba defendiéndose, cuando volví a mi estado de frenesí, me hacía falta un remo, y la basura no me dejo avanzar, y ya ni las olas me hacían mover de donde me había quedado estancado ¿ en qué parte podría depositar un océano entero de deshechos? Después de la pregunta cae el silencio que precede la incertidumbre, esa que hoy continua…

lunes, 1 de marzo de 2010

ayer y hoy...


Cada día regala luz, adjudica nuevas cosas, diferentes situaciones, que nos hacen mover al ver que nada es como queremos que sea, las mascaras son reemplazadas por el maquillaje y nada detiene la lluvia de polución que cae suavemente por acá, ya nadie piensa mas en amarse a si mismo que en envidiar a quien parece tener algo, todos venden y compran con tal rapidez que no se da espacio a la innovación, y aunque se conoce menos de lo que se desconoce, la espera y ese secreto indescifrable que enfría la piel, se hacen cada vez mas densos, siendo tantos, pocos cuentan por ser uno, los números le dan sentido a cada instante y cosa que hay alrededor, las masas son cuantificadas y subdivididas, tanto como la cultura y sus subculturas urbanas, las ciudades cruzaron la línea de la autonomía y ahora son independientes en contextos, lo que pasa en una ciudad es el reflejo hablado de una nación aunque esta en particular denote actividades y folklores diferentes, en cada esquina convergen miles de desconocidos que por su indiferencia pintan de gris cada calle, la prisa se vuelve trafico, y la diversión un privilegio de aquellos que aprendieron a administrar el tiempo, uniformados por tendencias de “la moda” expresamos la autenticidad que lucra y empobrece a tantos, las palabras en las ciudades valen menos que un papel escrito, menos que el dinero y mas que el silencio en el que habitan miles de sus productivos contribuyentes, la aberrante arquitectura de las metrópolis modernas desemboca en un millardo de piratas que navegan sin dirección buscando quitar lo que otro consiguió, hay tanto ruido en la ciudad por nuestras maquinas que escuchar una protesta es algo molesto e incomodo, algo que desearíamos que no pasara, los peatones estorban en las autopistas, en las calles, en los andenes, la ira colectiva de los conductores se realiza en reducción de andenes, puentes sin ellos o puentes peatonales, pues aquí no se detendrán al verte cruzar la calle, pitarán, te insultaran, pero no te cederán el pavimento que necesitas cruzar, y en algún momento del día entregaras el producido del día que precedió o precedieron al actual, sentado en el sanitario aguardas para hacer lo que al igual que vos, todas las criaturas hacen, cargar…

y te quiero

Espero que no llegues, espero que no vuelvas, espero que te marches y que tus pasos se aparten de los míos, espero que esperar no sea peor que eludir, que la sutileza no pase por estupidez, que el miedo se vuelva ira, y que el tiempo siembre en la tierra mas vida para la gigantesca cadena de muerte que tejemos sobre el suelo que cultivamos, espero que tus ojos busquen otros ojos, que mi espejo me refleje en soledad, no quiero esperar que tu me esperes, no quiero que me beses con tus ojos, que me abraces con tu boca o que sonrías con el viento, no, no, no, no quiero que tus manos me esculpan, que tus manos enfríen las mías, que toquen mi rostro y desborden mi llanto, aleja tus susurros, envuélvete en tu sombra, grita en el silencio, apuntale a tus miedos no a mi corazón, anda, corre, vuela lejos, deja que la brisa te mueva como a ola, que las olas te traguen como arena, que la arena te borre con el tiempo, y que el tiempo extirpe tus huellas de la tierra.

Metropolis


Se cambia de ropa como se cambia de parecer, en un mundo perplejo por la estampida de posibilidades utópicas que surgen en cada parecer… las facturas bajo la puerta, aguardan inmóviles, para recordarte que todo lo que eres, lo soporta el papel y el papel que tanto se recicla, se vuelve en la confusión que tus ojos tratan de descifrar en el periódico, tantos rostros familiares, pero ninguno conocido hacen del día a día un renacer de preguntas absurdas que nos llevan a pensar ¿realmente conozco a alguien? Tu mano toma tu otra mano y se dejan llevar por el suave vaivén del tráfico, que mientras mas denso mas mortifica, mas acelera tu mente al rito de los deberes, nada es la conclusión de días agitados y la muerte la introducción de la vida, las palabras que no dices haciendo caso a la prudencia se convierten en la energía que motivan la ira por la que avanzas en este impenetrable sociedad, que recicla y desecha cuerpos e ideas en cuanto le es posible, lejos del tranquilo despertar, la desgracia se viste de noticia, la sangre se ha vuelto trabajo, el hambre un hecho de discutir y no de actuar, las mentiras se hacen guetos a través de los cuales cada quien decide interferir en la vida de otro, el vacilante sonido de las sirenas de las ambulancias denotan la ausencia de energía vital en aquel agonizante cuerpo, como si la luna corriera de tus sueños, te asombras por la belleza artificial de algún edificio frente a ti, eclipsas las estrellas con simples bombillos que abren la brecha entre las sombras y las dudas, cada vez más llenas de polvo, las facturas que llegaron ayer, acompañan ahora a las que llegaron hace dos semanas, el computador emerge como la posibilidad de encontrar un espacio, limitado por las pulgadas de la pantalla, trabajando, estudiando, consumiendo y pagando se te van los días que se supone disfrutas, desde el piso 7 de tu edificio entiendes que ni el suelo, ni la nevera están tan distantes de tu mente, como esta de la realidad, ¿que tendrás que hacer para poder del balcón saltar y no caer en el cíclico rugir de ideas que te llevan a “todas” partes antes de poder dar el primer paso y avanzar?

lunes, 31 de agosto de 2009

Carta para Nadie

Hace ya mas de un día que estamos en el mismo punto de partida, estáticos por la dinamizada inercia de nuestros cuerpos, se acaban las ganas de empezar aun sin comenzar, tu y yo, solo una confusión que salió directo del basurero en el que se actúa sin pensar, nadie pensó en arruinar mi vida, pero lo lograron , todos quieren escuchar lo que es opuesto a ellos, buscan belleza lejos de la realidad, todos parecen rendirse ante el aparente sufrir en el que todos somos la confusión siguiente de una anterior, somos el olvido de viejos amores en los que los protagonizaron, se llevaron días hechos mentiras sin responderse como y a donde se irían a buscar, en estos días casi nadie esta junto a la imaginación, las lunas llenas iluminan miles de sueños rotos en solitarias noches de primaveras, yo floto esclavo en la inmensidad, se sella mi voz, no veo la luz y se que no es verdad lo que yo mas quiero, ¿cuando se va a terminar? Y fue ayer, fue ayer cuando lo que pienso no existía, pero sí lo que aún temo, mis ojos siempre me mostraron un camino por el cual transito a agazapes de aburrimiento, todo lo que pienso se sienta sobre mi, sobre esta bella soledad, sobre mi, mírame parezco no ver cuanto grito hacia adentro, ¿a donde ir? Siempre voy pero nunca llego, necesito tiempo para hallar espacio, decirle adiós a lo que veo, nunca espere tantos errores para aprender que soy imperfecto, quiero correr riesgos pero aun no hay nada por lo cual apostar, he dicho lo que creo, lo que siento y aun no he dicho suficiente, ¿quien soy yo? Quien necesita respuestas, tal vez necesite tiempo, deseo dejar de escuchar tantas voces, solo silencio pero no soledad, angustia flameante en mis días de odún, no lo quiero, alguien escuche, que difícil hacerlo, demasiado ruido, solía pensar que podría hacerlo bien, vivir, pero sin arandelas ni lástima busco olvidarme para reinventarme, no sé si pueda estar, no es necesario volver a nacer para ser totalmente diferente, con tantas mentiras en mi cabeza puede ser cierto que hoy llegue a ser mañana, no trates de olvidarme, se tiene tanto que por eso se huye, deseos de cenicientas sumidas en la miseria de sus calabazas creadas a pesadillas suscitadas por la realidad, cuanto lo siento, nunca se está listo para marchar sin rumbo, como se hace todos los días, que extraño que lo podamos hacer, que tontos somos al sentir algo de certeza en medio de tanta incertidumbre, empacas maletas, te lo llevas todo muy rápido, no hay oportunidad de revisar lo que te llevas, la verdad, en realidad no es fácil, y pretender que me puedo decir que no me dejas vacío es falso, no puedo esto así, a través de todo por que no jugar a hacer de ciegos alejando el presente de acá, volviéndome el amante secreto de mi soledad y amargura, aprovecho, para decirme que siempre estoy listo para mirar hacia adentro y quitarte el equipaje, tu partirás, tu partirás, al menos hazme creer que estarás bien, búscame si llegas a tropezar en tu camino, nunca huyas de mi, continuaré contigo, con mis ojos cerrados aún veré tus maletas vacías, te veré alejarte con ellos abiertos, como los días que nunca se pueden ver pasar al interior de una sala de cine, parezco ser el ultimo de la cadena que se rompe por los días que deliberadamente nos hacen mas víctimas, mas victimarios, seré la palma de la mano que bofeteara tu rostro cuando de nuevo levantes tu mirada eterna e irreverente, como sable de luz cortare tu sombra que me cubre, y por si ya no hay mas que esconder, por si la fortuna cuestiona tus fortalezas, no olvides que a tus pies están las palmas de mis manos para hacerte buscar el camino que siempre hacia delante te llevará.

Alguna vez haz sentido que mientras mas gritas, menor es la cantidad de sonido producido, cada quien parece ahogarse en su propio mar de desgracias, las palabras se pierden a años luz de distancia, de donde me hallo, olvido, pero a la vez recuerdo, tal vez el obviar las situaciones es lo que a ti y a mi nos ha llevado a este errante estado de solidaridad con soledad, es nuestra vieja amiga, la que nunca habla, la que siempre está, cerca de la superficie de tu piel, allí en donde cerca del riesgo parece deslizarse tu mente y tu alma en un nodo de posibilidades difíciles de desenrollar, no importa que tan cerca o lejos se esté de la verdad, la lógica de una realidad tan ajena y a la vez tan propia frustra, siempre que creo terminar termino por descubrir que en realidad empiezo, el pasar del tiempo, el aumento de los ciclos , el expander fronteras tan, tan incontrolables, tan poco tangibles, y tan poco determinantes para todos, la vida de los hombres parece regirse por leyes universales, sus vidas, cada una es una perfecta utopía cegada por los designios divinos de una fuerza superior, ¿A razón de que la vida es superlativa a la muerte; Por qué cuesta tanto morir? Un constante alimentarse de la muerte sostiene la vida, la diversifica, las conclusiones obstruyen las posibilidades de todos, acaso no hay espacio, como es que somos tantos y a la vez cada uno llega a ser nada, un paulatino sangrado de todos hacia el mañana parece aliviar las sedientas gargantas de algunos, y la libertad ¿En donde está el sentido de semejante condena? Nos basta con callar y ocultar, la libertad es algo superfluo, es una excusa recurrente para moralizar, si eres libre ¿Por qué escoges que todo valla mal? En realidad hay tanto y tan poco a la vez, que se hace imposible distinguir entre el blanco y el café oscuro, entre la realidad ofrecida y los sueños anhelados, el aire que respiramos nos apaga, la voluntad del hombre parece doblegarse con el tiempo, lo soñado simplemente no existe, en el futuro la sonrisa se ve reemplazada por la impotencia, y como de costumbre… llegará el día en que dejemos de existir.

La Mentira


La mentira ¿Quién podría vivir sin la mentira? Que eyaculativo momento de la imaginación, que increíble acto de valentía, mentir; oh si y mintiendo se alcanza la gloria, se vive la decepción y se conoce la frialdad y el miedo, oh mentira cuanto te deseo, como te uso, yo si que te disfruto, en ti envuelvo todo lo que me es querido, en ti va todo lo que mi alma esconde, en ti habita algún trauma que esquiva su verdad, por ti mentira, maquillo mi rostro, bajo la mirada, contesto a entre dientes, susurro en silencio y camino despacio, oye mentira, pareces mi amante, al que nada oculto, con el que juego y sueño, oh mentira si que te quiero, si que me es difícil abandonarte, si que me cuesta recordarte y si que deleito relatarte, oye amiga mía, absurda cenicienta de mis caprichos, acapara mis pasiones, destruye mis miedos, embálsame la sonrisa, pero no te pierdas nunca, oye mentira, escúlpete en mis labios, pósate en mi corazón, inunda mis sentidos, conviértete en encanto de los oídos ajenos, la replica de las voces distantes, la esperanza de las almas oscuras, piérdete en mis manos, grita por mi boca, convence con mi llanto, conmociona con mis gestos, oh sublime mentira, guía mis pasos, entrena mi memoria, para en los días de guerra, convertirte en mi puerta de salida, en mi argumento sin sentido, en la verdad impoluta de la conveniencia, doma las voces que contra mi algún día se levanten oh si mentira sedúceme con tus ideas, bésame con cinismo pero no dejes nunca de vaticinar mi gloria y mi honra.